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La visión norteña del Corona Capital 2011

As I tweeted at the moment: A Coachella feeling, but we know we’re not in California.

**** LAS IMPRESIONES GENERALES
Como norteña, acostumbrada a la atmósfera Coachellina, Warptourera o en sus buenos tiempos StreetScenera Sandieguina…. el Corona Capital le falta. El acceso a los escenario es nefasta. No hay rutas amigables. El recorrido y el flujo de personas es demasiado para la capacidad del recinto.

Imagino que los organizadores irán tomando en cuenta todos estos detalles. En 2010 con Interpo y Pixies de headlines, recibieron a 60 mil personas aprox., y contando este a 2011 a 85 mil, para la siguiente edición esperemos una madurez del festival.

Ahora entiendo los horarios traslapados de los festivales.

Simplemente no puedes tener a toda la masa en un solo acto como lo fue para Portishead y The Strokes. No había espectáculo alterno. Imagínense los 85 mil espectadores en un solo lugar.

La distribución de la gente debe ser más holgada. Esparcidos unos por aquí y otros por allá.

Si me pregunta si volvería a un futuro Corona Capital… la respuesta sería NO. Como viviencia, ya fue. Ahora nadie me contará. Pero no creo que regrese. A menos que la oferta musical supere a lo que pudiéramos ver acá en el norte

#CC11 La crónica norteña

Llegamos a la puerta 6 del Autódromo de los Hermanos Rodríguez como a las 5.30pm. Me pesó perderme a The Antlers. Tenía muchas ganas de verlos. Pero al leer, después, reviews y ver unos videos en YouTube, ya no me pesó tanto.

Lo que definitivamente YO no me quería perder era a M83… tenía muchas, muchas, muchas ganas de verlos. Y justo llegábamos a la hora en que empezaba el show de Anthony González.

Pero bueno, primero lo primero.

Llegar al Corona Corona, era como Coachella… entramos e iba empezando Santigold con GO! En lo que ubicábamos lugares y las chelas… empezó L.E.S. Artistes y fue cuando dije “…hemos llegado”.

Ah, claro…. esto fue en la fila para las chelas.

La prisa era llegar al estúpido escenario “Bizo Club” donde M83 de seguro ya estaba como en la 3er canción.

La desesperación empezó a apoderarse de mí cuando no dábamos con el estúpido escenario. Era todo muy confuso.

Por fin llegamos y gracias al cielo, todavía no empezaba.

Nos fuimos yendo adelante y adelante hasta llegar a un punto bueno, ni muy lejos, ni muy cerca. Fue hasta donde pudimos.

Todavía esperamos un poco para que saliera el cuero de Anthony González. Fue a las 6.02pm que se empezaran a escuchar los primeros acordes de Intro, que se desprende de su ‘Hurry up, we’re dreaming’.

Piel chinita a todo lo que da.

Mis acompañantes decidieron adelantarse para ver a Cansei de Ser Sexy… yo me quedé, sin duda alguna.

Tocaron Midnight City, Teen Angst, Kim & Jesse, Graveyard Girl y cerraron con Couleurs, no sin que antes, González, agradeciera “You’re fuckin’ awesome” dijo… Yo no podía estar más feliz.

Estuvo increíble a pesar del retraso del concierto y de las fallas de sonido, detalle que González no dejó de mencionar. Así como su emoción de estar por primera vez en territorio mexicano… ah y claro, echarnos flores por ser un público tan extraordinario.

Después de M83, el tiempo pasó en lo que ubicaba los demás escenarios: El Corona, el Corona Light, y en eso llegó la hora de ver los Editors… buenísimos en vivo. Creo que llegamos en Eat Raw Meat = Blood Drool… le siguió No Sound but the Wind, Smokers Outside the Hospital Doors, en la que no podía creer que estaba ahí, en el DF, viendo a una banda con tremendo poder en el escenario. Increíbles.

Después tocaron Sparks y la que todos esperábamos: Munich. Después le siguió Bricks and Mortar, pero decidimos irnos a Moby. Otro grande que NO nos podíamos perder.

En el camino al escenario Corona Light podíamos escuchar las últimas estrofas de Porcelain… ‘…dammit’ dije.

Pero la emoción no se dejó caer cuando empezaron los beats de Extreme Ways. El público enloqueció. Todos parecían saberla de memoria.

Le siguió Why does my heart feel so bad?, Raining Again, Disco Lies.
La corista, canta increíblemente fantástico. Todos estábamos bailando al máximo.

Pero la masa enloqueció cuando empezó el piano de Honey. Gritos al unísono. Coros a viva voz. Fue el punto donde la adreanlina estaba a flor de piel.

Moby es un gran artista que se da a su público. Con su mejor español se comunicó con todos los que estábamos eufóricos.

Para finalizar su acto, empezó a hablar de los problemas políticos y económicos, tanto de EEUU como de México… “Plain talking, served us so well…” haciendo la referencia sobre cómo ante la latente problemática mundial, todo se queda en palabras.

La locura siguió para una despedida y un enorme agradecimiento por parte del artista a los que estábamos presentes. Nos dejó un muy buen sabor de boca.

En ese momento TODOS, todomundo, se dirigía al Capital Stage donde, según mis cálculos, ya estaban unas 50 mil personas, sumándose poco a poco las 30 mil restantes, entre ellas, nosotros.

Fue el peor traslado de mi vida para ver a un grupo. El tráfico era lentíiiisimo. TODOMUNDO iba para Portishead!! Fue el horror.

Mientras más nos acercábamos más escuchábamos The Rip… yeap. We knew we were almost there. Le siguió Sour Times, el aplauso y la ovación no se dejaron esperar. El encanto masivo se apoderó de la atmósfera.

Magic Doors, Wondering Star, Machine gun, Over, y finalmente el turno de Glory Box, cuando mi corazoncito se expandió y dio gracias a todo.

Le siguieron Chase the Tear y Cowboys. Cuando en ese momento nos debíamos movilizar para poder alcanzar a tener un lugar decente para The Strokes.

En ese momento yo ya me sentía un poco indispuesta porque, aunque leí con muuucha presición los consejos para un Corona Capital Feliz pues, tal parece que me dijeron que hiciera lo contrario. Tal cual. Salí una noche antes. Desveladísima. Desde que llegamos al #CC11 las chelas no pararon de fluir… así que para la hora de ver The Strokes, pues ya estaba un poco indispuesta.

Julian C. & Co. empezaron su set con NYC Cops, curiosamente. Para continuar con Heart in a Cage y Macchu Picchu, cuando volví en mí y dije ‘…ahuevo, The Strokes, rifan y rifarán por siempre’… siguieron con Modern Age, You Only Live Once, Under Cover of Darkness, Is this it, Whatever Happened, Someday, You’re So Right, 12:51, Reptilia, Alone Together, Gratisfaction, Automatic Stop y Last Night.

En realidad, la interacción de Casablancas con el público fue casi nula. A estas alturas mencionó que para nada habla español, a pesar de llamarse “Julian Fernando, and I dont talk a fuck of spanish”… su padre es español… en fin… se fueron sin decir una palabra.

Nos esperamos y volvieron para tocar Under Control, Hard to Explain, y Take it or Leave, para una vez más dejar el escenario sin decir adiós.

The Strokes tocaron todo lo que queríamos escuchar. Ni más ni menos.

Me hubiera encantado estar más cerca en Portishead, cosa que fue imposible y el hubiera no existe.

El Corona Capital fue una experienca asombrosa y muy agradable. No estoy muy segura si lo repetiría. Como vivencia, fue única.

The Rapture en San Diego, CA.

La banda neoyorkina hizo una parada de su gira “In the Grace of your Love” tour, en el legendario Belly Up de Solana Beach, en dicha ciudad.

Alrededor de las 9 de la noche, la gente empezó a llegar al lugar. En el escenario ya estaban los de Poolside haciendo de las suyas. Filip Nikolic y Jeffrey Paradise nos presentaron su ‘day time disco’ desde Los Ángeles y que acompañarán a The Rapture en las próximas fechas por el sur de EEUU.

Con un bajo y beats programados, Poolside, logró ambientar y preparar al público para el acto principal de la noche. Los angelinos cerraron su set con ‘Do you believe’.

Poco más de 500 personas estaban esperando a Luke Jenner y compañía. Y justo cuando dieron las 22.19 hrs., salieron al escenario para tocar los primeros acordes de ‘In the Grace of your Love’, la gente se prendió al instante.

Le siguió ‘Never gonna die again’, al terminar, Jenner, saludó al público y preguntó que de dónde venían esa noche. Se oyeron gritos de ‘Tijuana’ a lo que Luke respondió ‘No, hoy no vamos a tocar rolas de Nirvana’; el grito se hizo más claro, a lo que respondió ‘Oh, Tijuana, hola’.

Después de los saludos interpretaron Pieces of the People we Love, Get Myself Into It, Killing, Whoo! Alright…, hasta llegar al climax de la noche con House of Jealous Lovers, cuando los presentes, al escuchar las primeras percusiones, empezaron a gritar, cantar, bailar y saltar. Sabían que el momento había llegado.

Para el intro de ‘Olio’, Jenner se aventó al público para hacer el usual ‘crowd surfing’; al regresar al escenario, tomó su micrófono y volvió con el público, cantando, hasta llegar al ala izquierda del Belly Up, para regresar y finalizar la rola. Inmediatamente tocaron ‘Come back to me’ para despedirse momentáneamente.

Tras varios minutos de aplausos, Los Raptures, volvieron, y Jenner aseguró que la persona que sale surfiando en la portada de su más reciente producción, era su padre; y que se encontraba en ese momento en la parte de atrás del recinto, para quienes quisieran les firmara el vinyl.

Al terminar el aviso, se escuchó el teclado de ‘How deep is your Love’ y todos empezaron a cantar y bailar al ritmo inevitable del saxofón. Jenner anunció la última canción: ‘Sail Away’ y con la última estrofa “… Don’t ever look back” dejó su guitarra en el suelo y salió del escenario; Vito Roccoforte y Gabriel Andruzz, hicieron lo propio al concluir la canción.

Este puede ser el gran regreso de The Rapture, desde 2006 que sacaron el ‘Pieces of People we Love’. San Diego los recibió bien. Respondieron bien. La banda se entregó por casi 2 horas.

El próximo 15 de octubre estarán en la Ciudad de México, y ya veremos cómo nos mueven con su nuevo material. Han sido ya varios años, desde el 2007 que estuvieron en el Manifest, sin contar el DJ Set del año pasado, que la banda se presenta en nuestro país, espermos, sea memorable.